Un grave daño a la justicia y al país
Nuestro editorial del 9 de abril del 2025
El expresidente Juan Carlos Varela dejó una huella de profundo daño institucional. Diez años después, Panamá sigue enfrentando las consecuencias de una justicia paralela impulsada durante su gobierno, en complicidad con la entonces procuradora Kenia Porcell. La reciente absolución en los casos de los granos y de la autopista Arraiján-La Chorrera confirma lo que muchos denunciaron: se armaron expedientes, se ignoró el debido proceso y se utilizó a medios de comunicación aliados para demonizar a los acusados. Fue una etapa en la que la justicia fue reemplazada por la persecución política.
Uno de los primeros afectados por esa maquinaria fue el expresidente de la Corte Suprema, Alejandro Moncada Luna, removido mediante un juicio sumario que respondía más a vendettas que a legalidad. Hasta hoy, los responsables de este periodo oscuro —Varela, Porcell, fiscales y jueces involucrados— no han rendido cuentas.
Le hicieron un daño profundo a la justicia, a la presunción de inocencia y a la democracia. Y, sobre todo, le hicieron un daño al país.
