Los garrafones, mal de nunca acabar: el clientelismo que desangra al Estado
Nuestro editorial del 8 de mayo del 2025
El Contralor General, Anel “Bolo” Flores, se prepara para presentar una denuncia criminal contra los responsables del nombramiento de más de 400 “botellas” en la Asamblea Nacional —personas que cobran sin trabajar. La cifra es escandalosa y apunta a un esquema sostenido con fondos públicos para alimentar a las castas políticas que se enquistan en las instituciones del Estado Este tipo de corrupción no puede combatirse a medias. La firmeza mostrada en la Asamblea debe extenderse también a las universidades, la Corte Suprema, la Procuraduría, el Servicio Exterior, la Policía Nacional y todo el aparato gubernamental.
Si se quiere adecentar el país, la tijera debe cortar parejo, sin excepciones, sin contemplaciones y sin cómplices. Porque los garrafones son un cáncer que impide que Panamá avance.
