Un solo camino: firmeza para defender la democracia y el orden
Panamá enfrenta una disyuntiva crítica: permitir que la situación actual se desborde en más caos e incertidumbre, o tomar decisiones firmes para restablecer el orden y proteger la institucionalidad.
El diálogo se agotó cuando la izquierda radical convirtió sus acciones en una conspiración política e ideológica planificada. Los dirigentes de este movimiento no buscan fortalecer la democracia, sino subvertirla desde dentro, utilizando a sindicatos y gremios como herramientas de presión y confrontación.
Cerrar calles, impedir el libre tránsito, atacar el aparato productivo y propagar desinformación no es protesta legítima, es una estrategia para destruir la convivencia social. Ante ese panorama, solo hay un camino: actuar con determinación para defender la democracia, la paz y los derechos de la mayoría. Lo demás, no se puede permitir bajo ninguna circunstancia.
