Pagando los platos rotos
En el escenario actual, la clase media vuelve a ser la gran sacrificada. No forma parte de los grupos beneficiados por los subsidios empresariales ni de las políticas sociales dirigidas a los sectores vulnerables
Miles de profesionales que perdieron sus empleos durante el gobierno de Juan Carlos Varela, los cierres por la pandemia del COVID-19 y las protestas de 2022 y 2023, terminaron en la informalidad, apenas logrando sobrevivir.
Hoy, mientras intentan salir adelante, enfrentan una nueva ola de presión fiscal y regulatoria por parte de municipios, ministerios y otras entidades. En vez de incentivar la recuperación, se les ahoga con medidas que los empujan aún más hacia la desesperación.
Asfixiar a quienes aún resisten no es el camino para construir un país más justo ni una economía más fuerte.
