Una huelga que perjudica la Educación y no aporta soluciones.
Nuestro editorial del 3 de abril del 2025
Hoy inicia una huelga de 48 horas promovida por los principales gremios magisteriales, en su mayoría alineados con posturas ideológicas de izquierda. Lejos de responder a propuestas concretas para mejorar el currículo, modernizar la infraestructura, integrar tecnología o adaptar las carreras a la realidad del mercado, esta paralización se percibe como un acto político, no educativo
Padres de familia y ciudadanos exigen el fin del secuestro de los estudiantes, utilizados como rehenes de discursos ideológicos que nada tienen que ver con la calidad de la enseñanza. La educación no puede avanzar con chantajes ni con huelgas que solo afectan a los más vulnerables
Una educación de calidad se construye con propuestas, diálogo y compromiso real con el futuro del país, no con agendas políticas disfrazadas de demandas gremiales.
