Ir al contenido principal

Democracia y Estado de derecho: derechos sí, chantajes no

La democracia no se trata solo de votar. Se fortalece cuando los ciudadanos eligen libremente a sus gobernantes y les otorgan un mandato para conducir el país bajo reglas claras. También reconoce el derecho al disenso y a la protesta, siempre que se ejerzan dentro del marco legal y sin afectar los derechos de los demás.

Sin embargo, cuando las protestas se transforman en chantajes, bloqueos o actos radicales que buscan desestabilizar, se rompe el equilibrio democrático. No se puede usar la libertad para atropellar la convivencia.

Gobernantes y gobernados deben actuar con responsabilidad. Y cuando los excesos cruzan la línea, es deber del Estado aplicar con firmeza la Constitución y la ley para proteger el orden y la paz social. La democracia exige derechos, pero también límites.


Sigue nuestras redes

Comparte esta publicación

Últimas publicaciones